MADRID, 3 de mayo. La ‘vieja Pescanova’ se mantuvo sin actividad de negocio en su primer trimestre de su año fiscal (de diciembre de 2025 a febrero de 2026) y reportó unas pérdidas por valor de 17.000 euros, frente a los 2.000 euros del mismo periodo del año anterior. Esto significa multiplicar casi por nueve sus ‘números rojos’, según ha informado este domingo la compañía a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).
Pescanova SA, tras el concurso de acreedores y la creación de Nueva Pescanova, se ha convertido en una sociedad de cartera sin actividad productiva, contando su principal activo como una participación minoritaria del 0,21% en la pesquera.
Los ingresos del primer trimestre del ejercicio 2026 alcanzaron los 81.000 euros, lo que representa un aumento del 2,5% en comparación con el mismo periodo del año anterior, y provienen principalmente del apoyo anual que la sociedad recibe de Nueva Pescanova.
DESESTIMADO EL RECURSO CONTRA EL PAGO DE UNA DEUDA DE 300 MILLONES
Los gastos del primer trimestre se distribuyen principalmente entre gastos generales, honorarios de asesores externos (20.000 euros), remuneración del Consejo (43.000 euros) y provisiones y gastos financieros (35.000 euros). Al cierre de este periodo, la compañía presenta un patrimonio neto negativo de -6,49 millones de euros, sin haber realizado inversiones o desinversiones significativas.
En la comunicación remitida a la CNMV, la vieja Pescanova informa que, en febrero pasado, la Audiencia Provincial de Pontevedra desestimó de forma íntegra su recurso de apelación contra el pago de una deuda de 300 millones de euros relacionada con un crédito a la banca acreedora. Por este motivo, la empresa ha interpuesto un recurso de casación «en defensa de sus intereses».
En este contexto, se señala que «una probable condena en costas, en caso de materializarse, y dado el alto monto del procedimiento, sería inasumible para la sociedad y podría llevar a su liquidación».
Para hacer frente a esta posible condena en costas, se ha provisionado un importe de 4,65 millones de euros que se actualizará anualmente, en eventualidad de que, tras finalizar el litigio, se mantenga la desestimación inicial de la demanda y la condena en costas.
Este monto se cubriría mediante una ampliación de capital que deberá ser aprobada por la junta general de accionistas de la compañía.

