
MADRID, 16 de marzo de 2023 – El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha advertido este domingo que a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) le deparará un «muy mal futuro» si los aliados no colaboran para reabrir el estrecho de Ormuz, un enclave estratégico del comercio internacional de petróleo que se encuentra bloqueado por el Ejército iraní en respuesta a la ofensiva lanzada por Washington e Israel contra Irán el pasado 28 de febrero.
Trump declaró en una entrevista con el periódico británico Financial Times: «Es lógico que quienes se benefician del estrecho ayuden a garantizar que no ocurra nada malo allí». En esta línea, subrayó que tanto China como Europa son particularmente dependientes del petróleo de la región, añadiendo que «si no hay respuesta» por parte de estos países, o si su respuesta es «negativa», el futuro de la OTAN será «muy malo».
Estas declaraciones se producen poco después de que Trump instara a países como China, Japón, Francia, Corea del Sur y Reino Unido a acompañar a buques estadounidenses en una misión naval internacional destinada a desbloquear el estrecho de Ormuz. Este contexto ha provocado una escalada en los precios del petróleo, elevando el coste del barril de Brent, referencia en los mercados europeos, a 106 dólares.
El mandatario expresó su interés en saber qué países ayudarán a Estados Unidos en esta tarea que, a su juicio, es «tan sencilla» como «mantener abierto el estrecho». Trump también mencionó que su administración se encuentra en conversaciones con «unos siete países» para la mencionada misión naval internacional, y subrayó que «recordará» si recibe o no apoyo del primer ministro de Reino Unido, Keir Starmer.
Además, indicó que China «también debería ayudar» en el desbloqueo de Ormuz, pues «el 90% del petróleo que consume procede del estrecho». Trump advirtió que podría llegar a posponer la cumbre planeada con el presidente de China, Xi Jinping, si Pekín no respalda a Estados Unidos en esta cuestión.
Es importante recordar que Trump tenía previsto comenzar el próximo 31 de marzo una visita oficial de tres días a China, donde sostendría una reunión con su homólogo chino, como parte de un acercamiento a las relaciones tras meses de tensión provocados por la guerra arancelaria iniciada a principios de año.
Este mismo domingo, una delegación de Pekín y otra de Washington mantuvieron una reunión en París sobre «temas económicos y comerciales de interés mutuo», según un comunicado del Ministerio de Comercio chino, recogido por la agencia oficial de noticias china Xinhua.

