MADRID, 18 Nov. – El consejero delegado de Telefónica, Emilio Gayo, ha reconocido este martes que la considerable caída bursátil que se produjo tras la presentación del nuevo plan estratégico de la compañía, con una disminución del 13% hasta el cierre del mercado de este pasado lunes, era un «escenario previsible». Gayo agregó que la compañía busca «abstraerse» del impacto inmediato de las «decisiones complejas» que se han tomado y mantener una visión centrada en el medio y largo plazo.
Transformaciones estratégicas en Telefónica
«Es evidente que la primera recepción ha sido con una caída de la acción (…) Cuando haces un proceso de transformación, tiene implicaciones. Nosotros sabíamos que podía ocurrir, era un escenario previsible», ha declarado el directivo en una entrevista en el marco de la cuarta edición del foro ‘Metafuturo’, organizado por Atresmedia.
Dentro de las medidas contempladas en el nuevo plan estratégico de Telefónica, se incluye una reducción del dividendo a la mitad para 2026 (hasta 0,15 euros por título). La retribución al accionista para 2027 y 2028 estará vinculada al desempeño de la compañía y se situará entre el 40% y el 60% del flujo de caja libre.
Asimismo, se prevén medidas de eficiencia para recortar hasta 3.000 millones de euros de cara a 2030, de los cuales 2.300 millones se lograrán hasta 2028. Esto incluye la implementación de un expediente de regulación de empleo (ERE), cuya magnitud se dará a conocer la semana que viene.
El impacto a corto y largo plazo
«Cuando coges una compañía y la sometes a una serie de cambios —pensad que Telefónica ha cambiado de accionariado, equipos directivos e incluso de visión geográfica—, al llevar a cabo estas transformaciones, se deben tomar decisiones complejas que tendrán su impacto a corto plazo. Queremos una empresa que, además de tener foco en el corto plazo, que no se puede dejar de tener por ser una empresa cotizada, tenga un enfoque más fuerte en el medio y largo plazo», ha explicado Gayo.
También destacó el cambio en el perfil de los inversores, que se transforma con el tiempo y puede causar turbulencias. «No quiero quitar valor a lo que pasa en Bolsa porque, evidentemente, cuando llevas muchos años en una empresa cotizada, no le puedes restar importancia a lo que te ocurre en el índice día a día y a los resultados trimestrales. Pero también hay que intentar abstraerse un poco y mantener tu visión a medio plazo», añadió.
Desempeño bursátil reciente
La cotización de Telefónica al término de la sesión bursátil del pasado 3 de noviembre, el día anterior a la presentación de su nuevo plan, era de 4,29 euros por acción. Sin embargo, al cierre del mercado de este pasado lunes, bajó a 3,73 euros por título, lo que refleja una depreciación del 13%. Esta variación indica una reducción en la capitalización bursátil de la compañía cercanas a los 3.200 millones de euros desde la presentación de su nueva hoja de ruta.
Alrededor de las 13:00 horas de este martes, las acciones de Telefónica se situaban en 3,64 euros por acción, lo que supone una caída del 2,41% en comparación con la jornada anterior y del 15% en relación al precio anterior a la presentación del nuevo plan.

