El presidente de Telefónica, Marc Murtra, está a punto de cumplir un año en su cargo, un periodo marcado por la aceleración del proceso de salida de la compañía de América Latina y la implementación de decisiones clave para simplificar la empresa y reforzar su crecimiento en un contexto de consolidación del sector en Europa.
“Acudo a las empresas cuando hay un problema profundo que cambiar. Me fijo un objetivo y lo logro con una determinación muy fuerte, y eso a veces causa dolor. Creo que es por el bien común”, manifestó Murtra en una reciente entrevista con el diario británico ‘The Times’.
Bajo su liderazgo, Telefónica ha intensificado sus planes de salida de América Latina, una estrategia diseñada durante el mandato de José María Álvarez-Pallete, que busca reducir la exposición de la compañía a la volatilidad macroeconómica y política de la región.
En el primer semestre de 2025, la discontinuación de operaciones en Argentina, Perú, Ecuador y Uruguay provocó pérdidas a la compañía que ascendieron a 1.913 millones de euros. Desde la llegada de Murtra a la presidencia, se han vendido filiales en varios países, incluyendo Argentina, que fue adquirida por el grupo Clarín por aproximadamente 1.190 millones de euros, y Ecuador, que se vendió a Millicom por 330 millones de euros. Sin embargo, Telefónica aún debe desprenderse de sus subsidiarias en México, Venezuela y Chile.
Esta estrategia se alinea con el objetivo de centrar las operaciones de la compañía en sus cuatro principales mercados: España, Alemania, Reino Unido y Brasil, tal como se indica en el plan estratégico que Murtra presentó el 4 de noviembre.
Las medidas han incluido un acuerdo con los sindicatos para implementar un expediente de regulación de empleo (ERE) que se prevé resultará en la salida de alrededor de 5.500 trabajadores, con un costo estimado de 2.500 millones de euros antes de impuestos. Se espera que esta reestructuración genere ahorros de aproximadamente 600 millones de euros anuales a partir de 2028.
Así mismo, se ha decidido reducir a la mitad el dividendo que se repartirá en 2026 hasta los 15 céntimos por acción, vinculando posteriormente la remuneración a los accionistas a la evolución del flujo de caja en 2027 y 2028. Todas estas acciones tienen como objetivo simplificar y agilizar el modelo operativo de Telefónica, además de fortalecer su balance.
Una de las decisiones más controversiales ha sido la de dejar de cotizar en Wall Street, proceso que se materializará el próximo domingo, coincidiendo con el primer aniversario de Murtra como presidente de la empresa. Telefónica se convirtió en la primera compañía española en cotizar en la Bolsa de Nueva York en 1987.
Evolución bursátil
Al asumir el cargo, las acciones de Telefónica cotizaban a 3,97 euros. Tras varios meses alcanzando casi los 5 euros (con un máximo anual el 20 de agosto de 2025 de 4,885 euros), la tendencia se revirtió tras la presentación del nuevo plan estratégico. Actualmente, las acciones se sitúan en 3,339 euros, lo que representa una caída del 19% desde su llegada.
Murtra sigue convencido de que las medidas adoptadas posicionan a Telefónica en la dirección correcta para acelerar su crecimiento en el futuro. “Muchas de las decisiones dolorosas que se toman hoy son necesarias si la diagnosis es correcta y se tiene el mandato adecuado para recibir retornos futuros”, afirmó en un foro tras la presentación del plan.
Discreción en la toma de decisiones
Aparte de su determinación, Murtra también se ha destacado por su discreción, evitando alimentar especulaciones sobre posibles operaciones. Ha subrayado que revelar intenciones dañaría los intereses de la compañía en negociaciones. Sin embargo, ha reconocido que hay conversaciones en curso y la necesidad de que Europa facilite fusiones para crear empresas que puedan competir con las de Estados Unidos y China.
Telefónica continúa explorando posibles operaciones de fusión y adquisición, como en el caso de Vodafone en España y Netomnia en Reino Unido, aunque Murtra se ha negado a comentar sobre rumores del mercado.

