El 6 de enero de 2026, el precio del barril de petróleo de calidad Brent, que es el referente para Europa, ha mostrado una corrección al alza tras una caída previa, situándose en los 61,96 dólares en un contexto marcado por la operación militar de Estados Unidos en Venezuela y la captura de su presidente, Nicolás Maduro. Además, se encuentran en el horizonte los planes del presidente Donald Trump de intervenir en la industria petrolera venezolana.
De forma concreta, el precio del barril de petróleo Brent ha acumulado una subida del 0,32 % con respecto al cierre anterior, alcanzando un mínimo intradía de 61,31 dólares. Por su parte, en el caso del West Texas Intermediate (WTI), que sirve como referencia para Estados Unidos, el precio también ha experimentado un aumento del 0,19 %, ascendiendo a 58,43 dólares, con un mínimo intradía de 57,85 dólares.
Trump ha manifestado que las principales petroleras estadounidenses podrían poner en marcha operaciones mucho más grandes que las actualmente desarrolladas en Venezuela en un periodo menor a dieciocho meses. Este movimiento implicaría una «enorme cantidad de dinero» que las empresas podrían recuperar a través de sus ingresos, o bien, ser «reembolsadas» por el propio Gobierno venezolano.
Durante el fin de semana, el mandatario estadounidense reafirmó su liderazgo sobre Venezuela y declaró como prioridad «reconstruir» el país, enfocándose de manera particular en la industria petrolera, para la cual ha exigido un «acceso total».
Además de la incertidumbre provocada por la situación en Venezuela tras el reciente ataque estadounidense, el mercado de futuros del petróleo está procesando también la decisión de la OPEP+, el grupo de países productores liderados por Rusia y Arabia Saudita, que optó por mantener su estrategia sin cambios. En esta línea, los ocho países que anteriormente anunciaron ajustes voluntarios adicionales en abril y noviembre de 2023 (Arabia Saudita, Rusia, Irak, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Kazajistán, Argelia y Omán) reafirmaron su decisión de pausar los incrementos en la producción de petróleo para los meses de febrero y marzo de 2026.
«Los países continuarán monitoreando y evaluando con atención las condiciones del mercado y, en sus esfuerzos para mantener la estabilidad del mismo, enfatizaron la importancia de adoptar un enfoque cauteloso y preservar la flexibilidad para pausar o revertir dichos ajustes voluntarios adicionales de producción», comunicaron tras su reunión virtual, indicando que se reunirán mensualmente para revisar las condiciones del mercado.

