Bruselas, 15 de septiembre de 2025 – La Comisión Europea ha recordado que su plan para desvincularse de los combustibles fósiles rusos lleva años en marcha, en respuesta a las recientes declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien ha exigido a la UE que cese la compra de gas y petróleo a Moscú.
Según Paula Pinho, portavoz de la Comisión, «la desconexión de los combustibles fósiles rusos es un proceso que lleva en marcha ya unos años, desde el inicio de la guerra, con una hoja de ruta clara y ahora incluso una propuesta legislativa para desligarse totalmente».
Además, Pinho expresó que la Comisión está trabajando en la elaboración del décimo noveno paquete de sanciones contra Rusia, que «aún no está sobre la mesa» ya que se encuentra «en preparación».
Por su lado, Olof Gill, portavoz europeo de Comercio, subrayó que cualquier nueva medida que se anuncie en el nuevo paquete de sanciones «se ajustará plenamente a las normas y procedimientos de la UE, en particular al principio defendido desde hace tiempo de que las sanciones no se aplican extraterritorialmente».
Gill también insistió en que, para ejercer la mayor presión posible sobre la economía de guerra rusa, «la UE se coordina estrechamente con sus socios internacionales, en particular en el contexto del G7», donde Estados Unidos sigue siendo un socio de «vital importancia».
Contexto de la situación
El contexto de estas declaraciones se sitúa en medio de la creciente tensión entre la UE y Rusia, exacerbada por la guerra en Ucrania. La estrategia de la Comisión Europea busca no solo diversificar las fuentes de energía, sino también reducir la dependencia de los combustibles fósiles rusos, algo que se ha convertido en una prioridad estratégica.
Reacciones internacionales
Las palabras de Trump han generado un debate significativo tanto en Europa como en Estados Unidos, donde se discute la efectividad de las sanciones y el camino a seguir para combatir la influencia rusa en el continente.
Motivos como la seguridad energética y la independencia de fuentes autóctonas son temas recurrentes en las agendas de los líderes europeos, quienes han resaltado la necesidad de una respuesta unificada ante la amenaza de Rusia.

