El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, ha augurado que las negociaciones con los países con los que aún no se han alcanzado acuerdos comerciales deberían estar cerradas para finales de octubre, lo que incluiría a Canadá, México y Suiza. En una entrevista concedida al diario japonés ‘Nikkei’, Bessent destacó que los gravámenes impuestos tienen como meta atajar los desequilibrios comerciales de EE.UU. con el resto del mundo, dejando la puerta abierta para reducirlos si los déficits también disminuyen.
«Con el tiempo, los aranceles deberían ser como un cubo de hielo derritiéndose», ejemplificó Bessent. Además, advirtió que el actual déficit por cuenta corriente del país podría desembocar en una crisis financiera, por lo que abogó por un «regreso de la producción» a Estados Unidos, limitando las importaciones y buscando un «reequilibrio» en la balanza comercial.
Respecto a las conversaciones actuales con China para un nuevo tratado comercial, Bessent las tildó de «difíciles», al considerar que la economía china es «no de mercado», lo que genera un conflicto con aquellas que sí lo son debido a «objetivos diferentes». «Creemos que gran parte de la producción [china] está por debajo del precio de coste. Es un programa de empleo. Tienen objetivos de empleo y de producción, más que de rentabilidad», enfatizó.
La próxima Reserva Federal
Scott Bessent también ha señalado que el próximo presidente de la Reserva Federal (Fed) deberá ser alguien «muy orientado al análisis a futuro más que apegado a los datos históricos», que cuente con la «confianza de los mercados» y que «sea capaz de procesar datos económicos complejos». Además, anticipó que el reemplazo de Jerome Powell, cuyo mandato expira en mayo de 2026, deberá ser capaz de «examinar de arriba a abajo» la Fed, ya que Bessent cree que la institución ha extralimitado sus competencias al asumir mandatos que no corresponden con la política monetaria.
Es importante mencionar que Donald Trump ha criticado en diversas ocasiones a Powell por su resistencia a bajar los tipos de interés, debido a los efectos inflacionistas de los aranceles. No obstante, Bessent concluyó que, a pesar de los comentarios del expresidente, «al final del día, la Fed es independiente».

