El Consejo de Ministros ha aprobado el límite de gasto no financiero, conocido como ‘techo de gasto’, de los Presupuestos Generales del Estado para 2026. Este techo se eleva a la cifra récord de 216.177 millones de euros, incluyendo los fondos europeos del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia, lo que supone un incremento del 8,5% respecto a 2025.
Objetivo de los Presupuestos para 2026
La vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha señalado que este es un «hito fundamental» para la aprobación de los Presupuestos Generales para el año 2026, subrayando que serán beneficiosos para la ciudadanía. Sin considerar los fondos europeos, el límite de gasto no financiero ‘nacional’ para ese año crece un 8,5% respecto a 2025, alcanzando los 212.026 millones de euros.
El Ejecutivo ha dado inicio a la elaboración de los Presupuestos Generales del Estado (PGE) para 2026 con esta aprobación y con los objetivos de déficit y deuda pública que deberán ser enviados a las Cortes Generales. Montero espera presentar el proyecto en el Congreso de los Diputados a principios o mediados del primer trimestre del próximo año, permitiendo que las cuentas públicas puedan estar aprobadas durante los meses de abril o mayo.
Unos Presupuestos «expansivos y responsables»
La ministra ha anticipado que estos presupuestos serán «expansivos y responsables», y trabaja para que sean vistos como una «necesidad» por la mayoría de los grupos políticos. La senda de estabilidad aprobada en este Consejo de Ministros servirá como guía en materia de deuda y déficit para la Administración General del Estado, las autonomías y la Seguridad Social.
Además, junto con el ‘techo de gasto’, el Gobierno ha iluminado la senda fiscal hasta 2028, que busca reducir el déficit del conjunto de Administraciones Públicas desde el 2,1% en 2026, al 1,8% en 2027 y al 1,6% en 2028. En este contexto, se ha fijado un déficit del 0,1% del PIB para las comunidades autónomas para los años 2026, 2027 y 2029. Sin embargo, desde Junts han advertido que si se presentan los mismos objetivos de estabilidad que el año pasado, volverán a ser rechazados.
Transferencia a la Seguridad Social
La consolidación fiscal recaerá en la Administración General del Estado y en la Seguridad Social. Para el año 2026, el objetivo en el caso de la Administración General del Estado será del 1,8%, inferior al 2,2% del año anterior. Se contempla además una transferencia de 22.881 millones de euros de la Administración Central a la Seguridad Social, cumpliendo así con la recomendación del Pacto de Toledo, lo que impactará en la senda de déficit sobre la Administración General del Estado.
Reducción de la deuda pública
El Gobierno ha establecido un objetivo de deuda pública que se situará en el 100,9% del PIB en 2026, en el 100% en 2027 y en el 99,1% en 2028. «Seguiremos reduciendo el pasivo de nuestro país, un proceso exitoso desde que alcanzamos el pico máximo de la deuda pública durante la pandemia», declaró Montero. La regla de gasto se estipula en un 3,5% para 2026, 3,4% para 2027 y 3,2% para 2028.
Crecimiento de los ingresos tributarios
En relación a los ingresos tributarios, se prevé que estos superen los 325.000 millones de euros al cierre de 2025 y que para 2026 crezcan en un 8,5%, alcanzando un récord de más de 350.000 millones de euros. La ministra ha indicado que esta previsión no requerirá nuevas medidas fiscales ni la incorporación de nuevas figuras impositivas, descartando en este momento cualquier acción que implique la creación de una ley complementaria.
María Jesús Montero concluyó que tras la última reforma fiscal, existe la convicción de que todavía hay figuras tributarias que pueden generar importantes ingresos, a pesar de las dificultades para implementar reformas en el Congreso de los Diputados.

